GUIA
DE EDUCACION PARA LA SALUD BUCAL
El
cuidado de los dientes y la boca es de gran importancia,
es la parte inicial del aparato digestivo por medio de
la cual, se realizan las siguientes funciones:
Función alimenticia, a través de la masticación,
formación del bolo alimenticio, incorporación
de saliva y sustancias especiales para iniciar el proceso
de la digestión.
Función gustativa; a través de la identificación
de los sabores, por medio de las papilas linguales.
Función fonatoria; a través de la articulación
y resonancia de los sonidos emitidos por las cuerdas vocales,
para permitir la comunicación por medio del lenguaje.
Función respiratoria, en caso de impedimento parcial
o total de la respiración nasal.
NUESTROS DIENTES
Los
dientes son parte fundamental para mantener en buenas
condiciones nuestro organismo, su principal función
es la trituración de los alimentos para asegurar
la buena digestión de los mismos.
La
falta parcial o total de los dientes repercutirá
en el organismo en general, la dificultad para masticar,
predispone a mala nutrición y ello facilita la
desnutrición y la adquisición de enfermedades
sistémicas, además los dientes enfermos
por sí mismos constituyen focos de infección
que ocasionan otros trastornos generales e inclusive,
ocasionalmente, la muerte.
La
destrucción de los dientes o su mala posición
también provoca problemas en la articulación
y pronunciación correcta de las palabras y en mayor
o menor grado, su ausencia parcial o total puede afectar
la apariencia estética y repercutir en el comportamiento
psicológico de la persona.
Estructura
de los dientes
Los
dientes están formados por tres porciones:
-
Corona:
Es la porción expuesta de los dientes a la
cavidad bucal.
-
Cuello: Angostamente que divide en dos al
diente (corona y raíz), lugar en donde se inserta
la encía.
-
Raíz:
Porción por debajo del cuello que se inserta
en el hueso de sostén.
El diente está formado por varios tejidos:
-
Esmalte:
Es el tejido más duro del organismo, cubre
a la corona en su porción más externa.
-
Dentina: Es el tejido más abundante
del diente, se cubre por esmalte en la corona y por
cemento en la raíz. Tiene una gran sensibilidad
a cualquier estímulo. Normalmente no está
expuesta al medio ambiente bucal.
-
Pulpa:
Es la porción más interna del diente
y se constituye de nervios, arterias y venas principalmente.
-
Cemento:
Es la capa más externa de la raíz, da
apoyo a las fibras del ligamento periodontal que une
al diente con el hueso.

TECNICA
DE CEPILLADO DENTAL
Control
de la Placa Dentobacteriana
La
eliminación de la placa es nuestro principal objetivo,
éste nos dará grandes ventajas:
Los
medios que usamos para el control de la placa son:
Pastillas
o soluciones reveladoras a base de color vegetal.
Cepillado dental
Hilo dental.
Pastillas o soluciones reveladoras
Sirven
para motivar a los niños en el cepillado, debido
a que les demostrarán fácilmente el grado
de acumulación de placa en los dientes:
Son
unas soluciones o pastillas disponibles en el mercado
(farmacias, auto servicios, etc.) que deben chuparse o
masticarse pasándolas con la lengua por todas las
superficies accesibles de los dientes, pigmentando la
placa dentobacteriana en tonos cada vez más obscuros
según crece la antigüedad de ésta;
el niño al descubrir la placa tendrá mayor
motivación para cepillarse, asimismo, nos muestran
las zonas donde el cepillado es deficiente. Las soluciones
reveladoras pueden prepararse fácilmente en casa
con polvos colorantes de origen vegetal, de los que se
usan para repostería, disolviendo un poco de polvo,
de preferencia de color rojo, en un vaso de agua.
Una
vez que se cree que se ha logrado un cepillado adecuado
habitual, no será necesario su uso rutinario, pero
sí es conveniente su uso esporádico para
reforzar la motivación y comprobar la efectividad
de nuestro cepillado.

Cepillado
Dental
Debe
convertirse en un hábito diario de limpieza. Debe
realizarse inmediatamente después de ingerir los
alimentos, siendo la medida preventiva más efectiva
para evitar enfermedades, tanto caries dental como enfermedad
periodontal. Puede efectuarse con el cepillo seco o humedecido
en agua.
Si se prefiere se puede usar pasta de dientes, cuidando
que sea de las que contienen fluoruro. Al enseñar
o practicar la técnica de cepillado no se debe
usar pasta de dientes ya que los sabores que éstas
contienen ocultan la placa y es recomendable que la persona
que aprende la técnica aprecie el sabor de sus
dientes limpios, así como la textura de los dientes
sin placa dentobacteriana.
El
cepillo dental debe reunir ciertas características
de gran importancia para un cepillado adecuado.
Las
características del cepillo adecuado:
de mango recto
de tamaño adecuado a la edad del individuo y tamaño
de la boca (niños, jóvenes, adultos)
las cerdas deben ser plásticas (no usar cepillos
con cerdas naturales, ya que ésta conservan la
humedad)
Las cerdas deben ser suaves, firmes y con puntas redondeadas.
Debe ser reemplazado cada dos o tres meses de uso, un
cepillo "despeinado" sólo irritará
las encías y no limpiará adecuadamente.
Técnica Universal
El
cepillo se tomará con firmeza para facilitar los
movimientos de la muñeca.
Los
dientes de arriba se cepillarán por cada una de
sus caras desde la encía (abarcando ésta)
hacia abajo, efectuando el movimiento diez veces cada
dos dientes.
Los dientes de abajo se cepillarán hacia arriba
por cada una de sus caras, efectuando el movimiento diez
veces cada dos dientes.
Los dientes anteriores (incisivos y caninos) en su parte
interna (porción del paladar y porción que
da a la lengua) se "barrerán" con el
cepillo en posición vertical. En sus caras externas
se cepillarán como se explicó en a y b.
Las caras masticatorias de los molares y premolares se
cepillarán con un movimiento repetido de atrás
hacia delante, o en forma circular.
Enjuagar bien la boca, de lo contrario los residuos que
se has separado de los dientes volverán a depositarse
sobre éstos.
Sostenga firmemente el cepillo, coloque las cerdas sobre
las encías a un ángulo de 45 grados, gírelo
en un movimiento rotatorio para cepillar la encía
y las paredes laterales de los dientes hasta en borde.
Aleje el cepillo y vuelva a colocarlo contra la encía,
presione suavemente y repita el cepillado.
Continúe
cepillando en grupos de dos dientes hasta limpiar perfectamente
todas las superficies de los dientes que dan hacia fuera
y pase a cepillar las caras que dan al paladar, con los
mismos movimientos rotatorios.
Cuando
cepille los dientes del frente en sus caras palatinas
use el cepillo en posición vertical para que las
cerdas puedan limpiar correctamente, ya que por la curvatura
de la dentadura, el cepillo no limpiaría adecuadamente
si se usa en forma horizontal.
Después
pasamos a cepillar los molares inferiores donde el movimiento
de rotación se efectúa de abajo hacia arriba.
Continuamos
cepillando las caras linguales de los molares inferiores.
No
olvidemos al cepillar los dientes inferiores en sus caras
linguales, que debemos ubicar el cepillo en forma vertical
para que cepille adecuadamente.
Por
último cepillaremos las caras oclusales (con las
que masticamos), moviendo el cepillo de atrás hacia
delante, firmemente. Siempre procuremos sostener el cepillo
lo más cerca posible de las cerdas.
Hilo
Dental
Es
un elemento muy importante para obtener una higiene bucal
adecuada, ya que solo con el hilo dental podremos remover
residuos alimenticios y placa bacteriana acumulados entre
los dientes y bajo el borde de la encía, para dominar
el uso del hilo dental se requiere de práctica
y paciencia, ya que por lo general durante los primeros
días de uso es común lastimarse la encía
y producir sangrado, con la práctica lograremos
emplear eficientemente este auxiliar que es muy útil
y previene enfermedades de las encías y caries
dental.
Caries
Dental
La
caries dental es una enfermedad muy antigua y la más
frecuente de las enfermedades crónicas de la raza
humana. Esta enfermedad afecta a personas de ambos sexos,
de todas las razas, estratos socioeconómicos y
grupos cronológicos.
Definición
La
caries dental es una enfermedad infecciosa caracterizada
por una serie de reacciones complejas que resultan en
primer lugar por la destrucción del esmalte dentario
y posteriormente, si no se le detiene, en la de todos
los tejidos del diente.
La
característica principal de esta enfermedad es
la formación de cavidades en los dientes. La enfermedad
empieza por la superficie del esmalte y va penetrando
paulatinamente a la dentina, afectando posteriormente
a la pulpa y finalmente a los tejidos periodontales.
El
progreso de la enfermedad es variable, puede desarrollarse
en sólo unos meses o puede requerir de varios años
para su formación.
La
lesión cariosa se inicia a través de la
placa dentobacteriana, que es una colección de
colonias bacterianas que se adhieren firmemente a los
dientes y encías, además, se forma de restos
de alimentos, saliva, células muertas y otros elementos.
Los microorganismos de la boca forman ácidos a
partir de los restos alimenticios que no han sido removidos
con el cepillado dental.
Los
alimentos que más favorecen la caries dental son
los que contienen carbohidratos (azúcares), siendo
mucho menos dañinos los alimentos que contienen
azúcares naturales tales como frutas y verduras
y de gran poder destructor son los refrescos, caramelos
y panecillos que contienen azúcares refinados,
por lo que debe evitarse su ingestión en exceso
y entre comidas.
La
caries dental se inicia como una mancha blanquecina, o
café en el esmalte, sintiéndose cierta aspereza
o irregularidad. No hay dolor o síntoma alguno.
Este es el mejor momento para su tratamiento curativo.
Al
avanzar la enfermedad se presenta una cavidad, con poco
dolor, que sólo se presenta ante un estímulo
como el calor, el frío, al comer un dulce o alimento
ácido. El dolor cesa inmediatamente y por lo general
no hay necesidad de recurrir a medicamentos contra el
dolor (analgésicos).
Aquí
la caries ya afecta a la dentina y ante la sintomatología
antes expuesta, el afectado ya debería acudir con
urgencia al profesional, para su tratamiento. Se puede
considerar que nuestros dientes nos avisan la urgencia
de un tratamiento que debería haberse hecho con
anterioridad para evitar molestias.
Si
el afectado sigue descuidándose, la cavidad continúa
agrandándose y se presenta un dolor más
fuerte, y de gran intensidad, al grado de que es necesario
tomar analgésicos para calmarlo; en esta etapa
la pulpa ya está siendo afectada, se presenta el
dolor espontáneamente y en oleadas de menor o mayor
intensidad.
En
su fase final, el dolor es constante y de gran intensidad,
siendo imposible tocar el diente aún con la lengua
u otros tejidos sin producir más dolor, la pulpa
ya está severamente afectada hasta llegar a producirse
abscesos e infecciones.
Los
dientes que han recibido fluoruro ya sean en el agua o
por medio de aplicaciones tópicas, son menos afectados
por la caries dental ya que el flúor aumenta la
resistencia del diente haciéndolo menos soluble
al ataque de los ácidos de la placa dentobacteriana,
por lo que se debe enfatizar en la necesidad de que el
niño reciba la aplicación tópica
de flúor mínimo dos veces al año,
y entre más pequeño la reciba será
mejor debido a que los dientes cuando erupcionan son más
porosos y absorben más flúor.
Enfermedad
Periodontal o de las encías.
Por
enfermedad periodontal se conocen diversas condiciones
patológicas caracterizadas por la inflamación
y/o destrucción del periodonto, o sea de los tejidos
que conectan y soportan los dientes en los huesos maxilares.
La
enfermedad periodontal es causada por factores irritantes
de tipo local o general. Los factores de tipo local son:
la placa dentobacteriana el sarro o cálculo dental,
la destrucción de las paredes dentarias causadas
por caries o traumatismos, las obturaciones, coronas o
prótesis mal ajustadas y las mal posiciones dentarias.
Los
factores generales que pueden desencadenar una parodontopatía
(enfermedad de las encías) son de tipo sistémico
como la diabetes o avitaminosis.
El
sarro es la placa dentobacteriana que no ha sido removida,
calcificándose por las sales minerales de la saliva,
tanto la placa como el sarro provocan irritación
en las encías causando progresivamente la destrucción
de los demás elementos del periodonto, continuando
hasta su destrucción total, lo que causa movilidad
en los dientes y su subsecuente pérdida. Para poder
detectar la enfermedad periodontal debemos establecer
una diferenciación entre las encías sanas
y enfermas.
Encía
sana
Por
lo general es de color rosa pálido en la gente
de piel blanca presentando ligeras manchas y pigmentaciones
en las morenas. La consistencia es firme y no sangra al
cepillado normal.
Encía
enferma
Se
ve de un color rojo intenso o violáceo con una
consistencia blanda e inflamada, sangra al cepillado normal.
Conforme progresa la enfermedad las encías se inflaman
más llegando a deformarse, se presenta mal aliento,
hay grandes cantidades de sarro, también los dientes
parecen "agrandarse" o "alargarse"
debido al desplazamiento que han sufrido la encía
y el hueso por la irritación; El sangrado es más
profuso y fácil de provocar y puede haber movilidad,
dolor y formación de abscesos periodontales, terminando
con la pérdida de los dientes, por falta de soporte
óseo.
Aproximadamente
más de 20% de los escolares sufren algún
tipo de esta enfermedad y el 60% de la población
adulta de nuestro país sufre estas destructivas
enfermedades.
La
placa dentobacteriana es causa importante para el desarrollo
de las enfermedades más frecuentes de nuestra boca.
Debemos
enfatizar la necesidad de remover la placa después
de cada comida.